"Cuando un hombre es invitado a comer, se siente defraudado si no se le da algo bueno", San Agustín.

jueves, 29 de noviembre de 2012

CHORIZO AL VINO TINTO

Chorizos al vino tinto.


Esta es una sencilla receta ideal para poner de aperitivo antes de las comidas. Se tarda muy poco tiempo en preparar aunque lo ideal sería prepararlo el día antes a su consumición para que el chorizo macere bien y el sabor del vino tenga más fuerza. Aún así también está muy rico si lo comes cuando lo cocinas.

Para esta receta hemos escogido una botella de IdriasTempranillo de la cosecha de 2009, perteneciente a la bodega Sierra de Guara. Debido a su relación calidad-precio nos parece el acompañante perfecto a esta tapa de chorizos especial. El vino se puede encontrar en la página online Vinosy Exquisiteces.
El chorizo es una carne de cerdo que pertenece al grupo de alimentos de los embutidos. Aún que tiene un alto número de calorías, también es un alimento proteico muy rico en sodio. Cuidado los que tengan el colesterol alto con abusar de él.

INGREDIENTES:


ELABORACIÓN:

Primero pinchamos los chorizos por tres o cuatro sitios con un tenedor y los añadimos a una cazuela con el vino. Una vez que el líquido esté en ebullición, bajamos el fuego y lo dejamos cociendo durante 15 minutos. Después retiramos la cazuela del fuego y   reservaremos el chorizo hasta el día siguiente.

Si queremos prepararlo para consumirlo en el momento, empezaremos la receta desde aquí.  Si los hemos tenido macerando toda la noche, sacaremos el embutido de la cazuela y reservaremos el vino. Cogemos los chorizos y pelamos la piel. Los cortamos en rodajas de más o menos cinco milímetros de ancho y les damos una vuelta en una cazuela vacía puesta al fuego. Después añadimos el vino y lo dejamos reducir hasta que el vino quede convertido en una salsa.

El brandy es opcional pero queda muy bien en esta receta. Tomando como referencia la medida de un vaso de chupito que llenaremos de brandy, se echa en la cazuela, una vez que haya reducido el vino y con mucho cuidado y colocándonos a una distancia prudente, lo flambeamos y dejamos que las llamas se apaguen.
Para la presentación es ideal utilizar una cazuelita de barro que guarde el calor del guiso, pues este plato es aconsejable comerlo muy caliente y acompañado de rodajas de pan tostado.

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